Fusión perfecta entre cuerpo y alma

 

Conocí la actividad de José Martín a través de una conocida común y cuando, charlando con él, me comentó que necesitaba una imagen corporativa para su proyecto emprendedor, me interesó mucho saber que además de ser un profesional titulado de la osteopatía, Josete aportaba algo más que sus manos para cuidar la salud de sus clientes y eso le hacía diferente a otros osteópatas que había conocido y que, incluso, me habían tratado.

En una posterior reunión que mantuvimos después de aquella primera e informal charla, descubrí que era realmente lo que mi cliente quería aportar a los suyos y a partir de ahí empezamos a trabajar juntos su imagen corporativa. Empezamos por el briefing en el que Josete me hizo llegar sus preferencias de colores, iconos, palabras y frases que reflejaban la esencia de su proyecto y así poco a poco fue surgiendo los primeros bocetos de la que sería su marca.

Estos primeros bocetos eran muy genéricos porque faltaba algo principal que era el nombre de marca por la que quería ser reconocido. Hablamos de una marca comercial y hablamos de una marca personal y finalmente, tras varias propuestas, el cliente se decantó por esta última en la que su nombre de pila, se sustituyera por el nombre con el que todo su entorno lo reconoce y que sin duda es él mismo, Josete Martín.

Poco más nos hacía falta para terminar de componer su imagen corporativa, sólo unir todos estos elementos y darles vida. Para ello fue fundamental el uso de los colores corporativos elegidos por el cliente, el verde y el morado eran perfectos para representar la salud y el espíritu, el cuerpo y la mente, las dos áreas que Josete fusiona a la perfección cuando tiene delante a un paciente que confía en él y en su buen hacer.

También fue fundamental reflejar en un icono estas dos dimensiones y, aunque en principio el cliente descartaba una columna vertebral como icono para su logo, la sutileza del dibujo simulando la curvatura vertebral superpuesto al corazón dibujado con la unión de dos hojas verdes, le convenció ya que conjuntamente representaba algo mucho más etéreo y ligero como el cuerpo y las alas de una mariposa.

No podemos estar ambos más contentos con el resultado. Personalmente ha sido un trabajo precioso que me ha encantado desarrollar y con el que además he aprendido mucho acerca de la importancia que las emociones juegan en el correcto funcionamiento del cuerpo. Gracias Josete por estas aportaciones, por tu confianza y mucha suerte con tu proyecto.