Tengo un pequeño negocio ¿el marketing también es para mí?

Claro, para ti y para todos los emprendedores, autónomos y propietarios de microempresas que tienen que sobrevivir en un entorno cada vez más competitivo.

¿Cómo me hago un hueco entre tantos competidores?

Pues dejándote ver y ¿cómo dejarte ver? pues haciendo marketing. Parece sencillo ¿verdad? pues lo es y si sigues leyendo entenderás por qué.

Es cierto que  la calidad del producto o servicio es necesaria para que un negocio prospere, pero desde luego no es condición única. A la vista están negocios que con productos pésimos han llegado a altas cuotas de éxito empresarial y por el contrario empresas que se han esforzado en tener una oferta de calidad no han cosechado nada más que fracasos y finalmente han tenido que retirarse del mercado.

Vivimos en un mundo muy competitivo y en este contexto los negocios de éxito son aquellos que se identifican por aplicar un marketing adecuado a las características de sus mercados o por entendernos mucho mejor, a las características de sus clientes. No por ser “pequeños” debemos renunciar a esta posibilidad; simplemente tenemos que tener presente que existe un marketing específico para nosotros, cuyo presupuesto es mucho más ajustado que el que probablemente gasten las grandes empresas pero que, no por ello, tiene que ser menos efectivo.

Quiero insistir en algo importante…

Estoy segura que uno de los objetivos principales que te marcas para tu negocio es incrementar las ventas y consecuentemente mejorar tu rentabilidad y también es posible que alguna vez te hayas planteado hacer marketing pero no sabes por dónde empezar ya que, desde luego, no quieres perder dinero sino rentabilizar el que te gastas. Pues esta es la idea, hacer marketing “a loco” es exactamente eso “una locura” porque dado que somos pequeños no podemos desperdiciar nuestros escasos recursos sino emplearlos en las herramientas adecuadas a nuestros negocios, que nos permitan incrementar las ventas a cambio de gastarnos una cantidad de dinero en marketing pero siempre planificando qué hacemos y por qué lo hacemos.

Antes de que empieces “la casa por el tejado” y empieces a gastar dinero en herramientas de marketing que no son las adecuadas para tu negocio, planteate algo mucho más sencillo: piensa quién eres, quién son tus clientes y qué quieres ofreceles que no le ofrezcan tus competidores, es decir, piensa en tu propia fórmula de la rentabilidad y después aplícasela a todos los elementos de marketing que utilices o a todas las campañas que lleves a cabo. 

La FÓRMULA de la rentabilidad

Como pequeños empresarios debemos tener presente que tener una buena oferta no es suficiente para obtener rentabilidad.

Para esto es imprescindible conseguir que nuestros clientes nos conozcan, que sepan que, además de un buen producto, ofrecemos un buen servicio, que nos esmeramos para darles personalización y exclusividad, que nos formamos para ofrecerles cada día lo mejor, y en definitiva, que nos adaptamos a sus necesidades y sus  gustos de nuestros específicos.

En resumen la fórmula del marketing para los pequeños negocios es sencilla: 

CALIDAD + PERSONALIZACIÓN +  ATENCION AL CLIENTE = RENTABILIDAD

Hasta la próxima!